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Hoy
por hoy, nuestro mayor capital, las playas océanicas de La Paloma,
además de su belleza, tienen una serie de caracteríticas que las
distinguen. En pocos quilómetros las podremos encontrar con olas o sin
ellas, llanas o profundas, con arenas finas o gruesas, con rocas o no.
Las hay para todos los gustos. A ello hay que sumarle, ya que La Paloma
está ubicada sobre el Cabo Santa María, que los días que hay viento
de una lado, está protegido del otro; lo usual, es quedarse hasta la
puesta del sol.
La única recomendación: en las pocas playas que no tienen
servicio de guardavidas, no tomar baños.
Un
dato curioso: en general, las de arena más gruesa, son más profundas,
lo que no implica que sean más peligrosas.
Frente
a nuestras costas confluyen 2 corrientes: las de las Malvinas (aguas
frías) y la del Golfo (aguas cálidas), predominando la primera en
invierno y la segunda en verano, por lo que la buena temperatura del
agua está asegurada. Este fenómeno a su vez, hacen de esta zona uno de
los mejores pesqueros
del mundo, por lo que llevar una caña a la playa, puede deparar una
buena sorpresa.
Nuestras playas
Desde
el oeste (Laguna de Rocha) hacia el faro:
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Zanja Honda

Anaconda

La Balconada

"El Desplayado" del faro

Roquedal del Faro

Bahía

Los Botes

La Aguada
Fotos:
Diego García
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Barra de la Laguna de Rocha,
Anaconda:
Son playas abiertas, empinadas, de
frente al sur y las que más sufren los embates de las sudestadas durante
el invierno. De blancas arenas de fino grano y oleaje variable,
dependiendo de los vientos. Solitarias, a pesar de que cada vez más
gente opta por ellas, ya que son compensadas por la tranquilidad de las
mismas. Zona apta para la pesca. En la medida que nos acercamos hacia el
faro, la costa se hace menos empinada y más calma. Hacia la laguna puede
resultar peligrosa. Se aconseja no descuidar a los niños. No hay
servicio de guardavidas.
Playa Solari, Zanja Honda:
Finas y firmes arenas blancas; oleaje
variable pero perfectamente aptas para el baño. Cuentan con servicio de
guardavidas y algunos paradores. No se permite el ingreso con
vehículos a la playa (como sucedía antiguamente). Entre la playa y la
costanera hay una franja cubierta por un espeso y casi impenetrable
monte de acacias.
Zanja Honda se separa de Playa Los
Botes por un lugar conocido por "Piedras Bajas", que es una punta de
piedras que se adentran en el mar, cubiertas normalmente por el agua. Es
un lugar excelente para la pesca deportiva, la práctica del surf,
deportes de playa (volley, paleta, etc.) y los infaltables picaditos de
fútbol.
Los Botes:
Excelente playa, tanto para el baño
como para la recreación. De arena fina y firme, costa ancha y de poco
oleaje. Debe su nombre, desarrollan su actividad un gran número de
pescadores artesanales. Con ellos se puede conseguir pescado fresco.
El Cabito:
Playa cubierta casi en su totalidad
por rocas de escaso porte y que han formado piscinas naturales con fondo
de arena. Lugar ideal para llevar a los más chiquitos o para dar los
primeros pasos en buceo. Es también un lugar ideal para la pesca a la
encandilada, ya que abunda la majuga, los pejerreyes y las lisas
pequeñas.
La Balconada:
Es una de las playas más concurridas,
está entre dos puntas rocosas, con una más pequeña en el medio, lo que
conforma dos arcos de arena. La parte más cercana al faro, es concurrida
principalmente por los jóvenes, ya que es una playa profunda, empinada,
donde las olas se forman y revientan contra la orilla, a veces con
violencia, lo que la hace divertida. También hay volley y se forman
algunos "picaditos" de fútbol. Cuando la ola es apropiada, una de las
mejores para surfear. El otro arco, más tranquilo pero con similares
características, es para todas las edades.
Es la playa que nunca descansa;
se concentran multitudes para ver la puesta del sol la que normalmente es aplaudida; de
tardecita "se llena".
A esa hora también comienzan a
acercarse los infaltables pescadores, que muchas veces pasan allí la
noche esperando las corvinas, pescadillas, brótolas, peyerreyes u otros,
mientras sociabilizan entre ellos, comparten un trago, o simplemente se
recuestan en sus sillas mirando los estrellados cielos.
Cabo Santa María y El Faro:
Desde la Balconada hasta la Bahía
Chica, el roquedal del faro. Playas de arenas gruesas, en donde la
naturaleza depositó una urbanidad de
rocas al azar, y que parecen
inalteradas con el pasar del tiempo.
Allí podremos encontrar infinidad de
canaletas, piscinas, el "Desplayado del Faro", o "El Pozo", en donde
pegarse un buen baño. Quien llega a conocer estas playas, no las cambia
por nada.
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Plaqueta de gliptodonte |
Encontraremos depositados por el mar
millones de todo tipo de caracoles (algunos milimétricos), conchillas y
cangrejos, siendo su recolección un pasatiempo para muchos. La sellada:
restos fósiles de Gliptodontes, parecido a
una mulita gigante, su cuerpo estaba enteramente cubierto por una coraza
formada por placas óseas fusionadas,
y vivió hace 2 millones de años.
Es un lugar apto para la pesca con caña de
mano, boya o currica, donde abundan los pejerreyes. En el otoño, los
sargos son enormes. La pesca de fondo es algo más complicada por los
"enganches" que se producen en las rocas del fondo, en caso de
intentarlo, observar a los baqueanos.
Las Bahías:
La
bahía, que da nombre al balneario, dividida en dos, la grande y la
chica. Es una enorme piscina, siempre sus aguas están tranquilas, normalmente concurre toda la familia con
pequeños o personas mayores. Protegidas por la
Isla de la Tuna o Chica (se puede cruzar hasta ella), se extiende por
unos 2 quilómetros hasta la base de la Prefectura Nacional Naval y el
Puerto de La Paloma. De finas arenas, poca profundidad y un oleaje casi
inexistente.
Allí encontraremos Aquamondo, que le
brinda la posibilidad de alquilar un jet-ski, o dar una vuelta en la
"banana".
Desde
el Puerto hacia el noreste:
La Aguada - Costa Azul -
Antoniópolis:
Una de las playas más concurridas. Son
muy familiares, tranquilos. Playas de finas arenas blanco - doradas que
permiten todo tipo de actividad. Son abiertas y de oleaje variable.
Es reconocida internacionalmente para
la práctica del surf, y así lo demuestran la cantidad de fanáticos que
concurren todo el año.
Antoniópolis ha tomado un importante
impulso en los últimos años, con playa similar a la de Costa Azul y La
Aguda.
Arachania:
A continuación de Antoniópolis,
conserva las características familiares de las anteriores. De amplia
costa, aguas más profundas, oleaje más intenso, es una playa tranquila y
apta también para la pesca de fondo o con currica.
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