La Naturaleza de Rocha

Entre los mamíferos marinos más representativos de la costa rochense podremos encontrar a los lobos marinos. Hallaremos dos especies de lobos: el de un pelo o león marino (Otaria flavescens), y el de dos pelos o lobo fino (Arctocephaulus australis). Su población se encuentra entre las más importantes del mundo, siendo estimada en 320.000 ejemplares; 30.000 lobos de un pelo y 290.000 de lobos finos. Habitan en grupos de islas cercanas a la costa, donde ofrecen al observador un espectáculo realmente impresionante. Estas islas forman 4 grupos: el de La Coronilla, el de Castillos Grandes, el de Torres y el de Lobos, estando los tres primeros grupos en el Departamento de Rocha, y el último en Maldonado.

●  Lobo fino - Arctocephaulus australis

El lobo fino sudamericano, es de color gris, con un tinte plateado o rojizo en el dorso, y gris-anaranjado en el vientre. El pelo, más externo, es bicoloreado: blancuzco o rojizo con gris, y la felpa, más interna, es amorronada, con base oscura y extremos más claros. Las crías son uniformemente negras desde su nacimiento hasta la primera muda, adquiriendo posteriormente un tinte grisáceo más claro.

Al igual que otros miembros del género Arctocephaulus, tiene el hocico puntiagudo y presenta un marcado diformismo sexual. Los machos poseen, en el área del cuello, pelo más largo y espeso que las hembras. También son de mayor tamaño, alcanzando los grandes machos, longitudes de 1,90 metros y pesos de 160 Kg. Las hembras pueden medir 1,50 metros y pesar 50 Kg.

La distribución marina de esta especie abarca la costa atlántica y pacífica de Sudamérica, desde Santos, Brasil, hasta el extremo sur del continente e Islas Malvinas, y hacia el norte por la costa oeste hasta el Perú. La población uruguaya del lobo fino no es en conjunto migratoria, con parte del rebaño manteniéndose vinculada a tierra todo el año.

Por otra parte, la especie se distribuye ampliamente en el mar, habiéndose observado grupos de 15 a 20 individuos, viajando entre 60 y 105 millas al este de la isla durante el invierno. En este período, los lobos finos, en su mayoría de 6 meses de edad y machos jóvenes, se internan en tierra hasta varios cientos de metros desde la costa. Los territorios ocupados durante el verano por grupos reproductores (con compleja integración), son habitados por poblaciones variadas durante el resto del año.

El lobo fino se alimenta sobre una amplia área de la plataforma continental, y más allá de ésta.

En individuos capturados en tierra, se encontraron estómagos vacíos, o material muy digerido, incluyendo restos de peces,  picos de cefalópodos, crustáceos, lamelibranquios y caracoles marinos. El lobo fino no persigue generalmente barcos de pesca, y tampoco entra en las redes durante operaciones de pesca, no causando daños importantes a las artes de pesca.

Aparte del hombre, los únicos predadores conocidos del lobo fino en Uruguay son algunas especies de tiburones que capturan cachorros y atacan hembras adultas, así como ballenas asesinas (Orcinus orca) que a veces son vistas en las inmediaciones de las islas durante la estación de cría.

●  Lobo Común o León Marino - Otaria flavescens

El león marino sudamericano, es de color marrón amarillento, y posee un hocico amplio y achatado. Las crías, desde su nacimiento, hasta el mes de edad, poseen el pelo negro. Existe en los adultos, un marcado diformismo sexual, llegando los machos a pesar entre 300 y 340 Kg. y medir 2,50 metros. Las hembras, de menor tamaño, alcanzan un peso de 140 Kg. y los 2 metros de longitud.

El nombre común “león marino” deriva del engrosamiento de la región del cuello y la presencia de una melena que resalta la pesada cabeza y cuarto anterior del macho, contrastando marcadamente con los cuartos posteriores, de menor tamaño. En la región anterior del cuerpo existe una importante masa de tejido graso subcutáneo y fibroso, capas musculares de considerable espesor, y región de la espalda muy desarrollada.

La hembra, con casi la mitad de peso del macho, y un 15-22% menor en longitud, no posee melena, y su cabeza es mucho más pequeña. En forma general, los machos jóvenes se asemejan a las hembras, pero aún antes de crecer su melena, ya poseen una robusta cabeza, característica de su sexo. Las hembras tienen una estructura más liviana y su cabeza es más similar a la de  un cachorro. Las crías, aparte de su pelo, color y tamaño, se asemejan a hembras en la forma, pero sus cabezas son más grandes en relación a su cuerpo.

Las áreas marinas que habita o alcanza el león marino sudamericano incluyen la costa atlántica y pacífica de Sudamérica, desde Río de Janeiro, Brasil, hasta el extremo sur del continente, y desde allí, por el Pacífico, hasta Zorritos, Perú y las Islas Galápagos.

El león marino sudamericano no es totalmente migratorio. Aun cuando los machos adultos se retiran al mar por períodos variables al finalizar la estación de cría, la colonia mantiene parcialmente su conexión con tierra todo el año. No obstante, existen movimientos significativos de grupos y desplazamientos en el mar, a veces direccionales.

Los leones marinos a menudo entran en el Río de la Plata, alcanzando áreas de agua dulce, como el Río Uruguay. Unos pocos ejemplares no migrantes de león marino, llegan a tierra en la Isla de las Pipas, en la boca del Río de la Plata. Hoy en día no existen colonias continentales en Uruguay.

El león marino de Sudamérica se alimenta principalmente en aguas de poca profundidad, a menudo a menos de 5 millas de la costa, cerca de su área de cría. A menudo nadan dentro de bancos de peces, como anchovitas Engraulis anchoita. Los ítems más comunes encontrados en contenidos estomacales son peces, crustáceos y moluscos como calamares y pulpos.

La competencia del león marino con el hombre por recursos alimenticios es evidente. En contraste con el lobo fino, el león marino es bien conocido por perseguir barcas pesqueras por varios días, tomando el pescado de las redes y causando severo daño a las artes de pesca.

 

 

Aparentemente no hay competencia en el hábitat acuático entre ambas especies, otaria flavescens y arctocephalus australis, ya que la segunda se alimenta en áreas más profundas y más lejanas de la costa, que las explotadas por leones marinos. Ambas especies, en lo que se refiere a nicho terrestre y probablemente marino, ocupan sobre todo, medios complementarios viviendo en contigüidad y cierta tolerancia en varios puntos de su área de distribución.

 

Las islas del Uruguay, presentan en su mayoría topografías mixtas: por un lado, áreas rocosas escarpadas, y por otro, superficies lisas constituidas por suelos arenosos o rocas planas. Las superficies escarpadas y rocosas son ocupadas casi en exclusividad por el lobo fino, donde se reproduce aprovechando la orilla, charcos y sombras. El lobo de un pelo, con menos capacidad para trepar, ocupa zonas de rocas más cercanas a la orilla, o playas de arena. Las condiciones micro climáticas de las diferentes áreas, deben permitir la permanencia de los grupos de cría en condiciones compatibles con las limitadas capacidades fisiológicas y etológicas  de homoestasis térmica de los Pinnípedos, sobre todo para las especies y poblaciones de latitudes elevadas.

En el caso del lobo común, existe una mayor tolerancia a las temperaturas elevadas, como consecuencia de mayor capacidad fisiológica para resistirlas, y también por existir mecanismos etológicos de espolvoreo de arena sobre el cuerpo y de excavación de pozos que ponen al cuerpo en contacto con la arena a temperatura más baja que la de la superficie.

Por otra parte, las diferencias en la cronología de la estación de cría y otros mecanismos, permiten a ambas especies de lobos marinos, coexistir sólo con interferencia no demasiado marcada. Al finalizar la estación de cría del lobo común, comienza el período  de cría del lobo fino, y algunos grupos de lobo común se instalan en sitios ocupados anteriormente por lobos finos. Durante el invierno, existe tolerancia de una especie respecto a la otra.

Los criaderos del Uruguay se encuentran en el extremo NE de las áreas reproductivas de ambas especies de lobos marinos.

 

Bibliografía consultada: Raúl Vaz Ferrerira

Jacqueline Blanco

 

www.balneariolapaloma.com